Mónica, su hija y su papá llegaron desde el extremo norte de Bogotá, media hora antes de la cita. Salieron a las 5:30 de la mañana de su casa para evitar que un trancón les impidiera llegar a tiempo al 1er Festival Intergeneracional ¿La vejez es como la pintan?, convocado para el último viernes de agosto, mes del envejecimiento y la vejez en Colombia.
Como ellas, otras personas de diferentes edades y puntos de la capital de Colombia hicieron presencia en la Universidades de los Andes para hablar sobre los estereotipos que tenemos sobre esta etapa de la vida y conocer cómo vivir mejor.

Por medios de comunicación, redes sociales, voz a voz y boletines que llegaron a sus correos se enteraron de que expertos en diferentes áreas conversarían sobre mitos como: envejecer es olvidar; aprender ya no va con los años; el juego es de niños y la sexualidad ya no es tema en la edad mayor, entre muchos otros.
“Es importante hablar sobre diferentes asuntos relacionados con la vejez porque en 15 años el país pasó de tener 7% de su población mayor de 60 años (en 1985) a 14% (en 2020), según el DANE. Una proporción que aumentará, pues se proyecta que en la próxima década serán más las personas mayores de 60 años que los menores de 15 años”, señaló Libis Bolaño, del Comité Asesor del Centro Imagina de la Escuela de Gobierno de Los Andes, al comienzo de la primera conversación. En ella participaron María Fernanda Reyes, directora del Semillero de Psicogerontología de los Andes; Laura Cristina López, líder de la estrategia de envejecimiento y vejez del Centro de Innovación y Pensamiento para la Vejez en Bogotá, y Luis Carlos Venegas, director del Instituto Rosarista para el Estudio del Envejecimiento y la Longevidad, quienes abordaron los conceptos y prejuicios que tenemos acerca del envejecimiento y la vejez.
El Festival fue convocado por las plataformas BienVividos y + y Cuatro de Julio, la Corporación Juego y Niñez y la academia representada en el Centro Imagina de la Escuela de Gobierno y el Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes.
La ciencia lo dice todo
Los mitos se abordaron con evidencia científica y con formatos diferentes que incluyeron el juego, el arte, la conversación y talleres. Por ejemplo, con una buena dosis de humor, las reconocidas actrices Ana Cristina Botero y Raquel Sofía Amaya reflexionaron con Julio César Guzmán, creador de Cuatro de Julio, sobre el paso del tiempo, la inseguridad económica, la importancia de la amistad en edades mayores, la ansiedad por la jubilación, pero sobre todo la importancia de asumir con ingenio y alegría los cambios que trae la vida. Precisamente, los temas que han puesto en su comedia ‘Las ochenteras’, que comenzó nueva temporada en el Teatro Libre de Bogotá.
Mónica Méndez Arango, Directora de la iniciativa MásPorTIC de MinTic dieron un taller sobre las posibilidades que ofrece internet, pero también los riesgos que trae su uso. Precisamente, Luis Alberto Esguerra, de 69 años, destacó este taller porque le permitió actualizarse y tener más información del manejo de las herramientas que existen.


Las psicólogas Camila Castellanos, líder de la Fundación Saldarriaga Concha, y María Fernanda Reyes, directora del Semillero de Psicogerontología de los Andes, conversaron con Andrea Correa, lideresa comunitaria defensora de DDHH, y Bárbara Parra, coordinadora del Consejo Distrital de Sabios y
Sabias en Bogotá, acerca de los estudios que han realizado sobre sexualidad y personas mayores.
Las doctoras Sandra Báez (psicóloga) y Alejandra Guerrero (médica), expertas en envejecimiento, compartieron qué muestra la ciencia sobre la salud cerebral y los factores de riesgo y protectores que influyen en la manera en la que envejecemos. Irma Salazar, licenciada en Educación Infantil, magister en Ciencias de la Educación y directora ejecutiva de la Corporación Juego y Niñez, contó por qué el juego permite conectar, divertir, aprender, desarrollar habilidades socioemocionales y otras más en cualquier momento de la vida, como lo demuestra la ciencia. Fue insistente en que las personas mayores no juegan porque vuelven a ser niñas y niños, lo hacen porque es un derecho durante toda la vida.
El Festival también tuvo un espacio para el cine: el cortometraje uruguayo ‘Nélida’, uno de los filmes que pasó con mucho éxito en el Festival Bogoshorts, fue la excusa para conversar sobre soledad deseada y no deseada, amor entre personas mayores y los vínculos que se pueden tener con los hijos.
Además, otras disciplinas artísticas estuvieron presentes con las intervenciones artísticas del Coro Inolvidable de la Fundación Acción Familiar Alzaheimer y el Colectivo Alma y Vida de la localidad de Ciudad Bolívar; así como con la obra colectiva: ‘Pintemos la vejez que queremos’, que será expuesta en la Universidad de los Andes.

A Fabiola Linares, de 66 años, le llamó la atención que el Festival contara con diferentes formatos. “Me gustó el taller intergeneracional porque nos mostró los retos y obstáculos que podemos superar con respeto y tolerancia para poder interactuar. También cómo debemos cuidar el cerebro. Debo preocuparme por alimentarme bien, hacer ejercicio y evitar los sitios contaminados, así podré llegar a los 103 años como lo hizo mi tía materna”, dijo con una gran sonrisa.

Finalmente, Antonia Fraija, de 17 años, también se sorprendió con la posibilidad de estar en más de una charla y talleres. “Me gustó poder conectar con gente mayor que yo y ver cómo piensa.
Se siente chévere. Además, aprendí que la vejez no es solo una etapa de la vida, es un proceso que se va dando en todos nosotros. No es solo el paso del tiempo, es sabiduría. Lo adultos le enseñan a uno muchas cosas”.
Por comentarios como estos y las solicitudes de los participantes, los organizadores anunciaron que el próximo año se tendrá una segunda versión.







