El país se está envejeciendo porque cada día nacen menos niñas y niños y, en cambio, las personas mayores viven más tiempo. Si bien sus gobernantes están tomando conciencia de ello, como lo demuestran las políticas públicas municipales y departamentales de los últimos 15 años, se requiere acelerar las medidas que respondan a los retos del cambio demográfico.
Así lo están entiendiendo diferentes ciudades que analizan las transformaciones en la estructura de su poblacional y los servicios que tienen para ellas en términos de salud, cuidado, participación social, entre otros, para lograr su calidad de vida. Los retos que han identificado son enormes, por ejemplo, carecen de ofertas laborales para esta población; no cuentan con políticas diferenciales para la feminización del envejecimiento y el abandono y la soledad no deseada están siendo tratadas de manera insuficiente.
En definitiva, la ciudades deben prepararse y varias de ellas lo están haciendo, como se evidencia en este especial que se irá alimentando con la información de aquellas ciudades interesadas en abrir conversaciones sobre este tema de suma importancia para Colombia.