“Bailar cada domingo en la academia me devolvió la confianza de que puedo seguir disfrutando de la música y que también puedo conocer a más personas”, dice Esperanza con los ojos iluminados. A sus 67 años, no se pierde las ‘viejotecas’ que ofrece el club TuBaile.com, una academia de baile de Bogotá para personas que pasan de los 60 años.
“Aquí recordamos cuando nos podíamos mover de la forma que teníamos 20 años. Este es un espacio que refleja la nostalgia de los buenos años que vivimos anteriormente”, cuenta Álvaro, de 73 años, quien asiste recurrentemente a las actividades que hace Social Club en Medellín.
Relatos como los de Esperanza y Álvaro reflejan que el baile puede ser el mejor aliado para la actividad física y mental. Además de ser una buena opción para desconectarse de la rutina diaria.
Platón decía que “la música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo”. Una idea que hoy en día sigue teniendo mucho sentido, ya que a través de actividades como el baile se puede estimular la mente al ejercer la memoria y la concentración, teniendo en cuenta que es un proceso repetitivo en el que la coordinación es primordial.
Germán Ortiz es el fundador de Tubaile.com. Desde 2016 pensó en contar con un espacio exclusivo para las personas mayores, que fuera más allá de lo convencional que existe en un club de baile. De esa manera, cada domingo, entre las 3 de la tarde a las 10 de la noche, ofrece una ‘viejoteca’ con música bailable de los 70, 80 y 90.
“En Colombia no bailamos solo un ritmo ni tenemos una sola forma de hacerlo. Las personas mayores no solo crecieron con boleros o pasillos, también bailaron vallenato, disfrutaron la champeta que sonó a comienzos de los 2000 y hasta el reguetón ha estado presente en su historia musical. Ritmos como el meneíto fueron parte de los Súper Bailables del Año y eso nos motivó a dejar el formato más abierto. Aunque muchos todavía asocian la palabra ‘viejoteca’ con estos espacios, nuestra propuesta va más allá. No se necesita inscripción, es un espacio de entrada libre donde pagan un cover (entre 15 mil y 25 mil pesos, según la programación), que incluye una bebida”, explica.
La idea de la ‘viejoteca’ le surgió porque considera que las personas mayores valoran y disfrutan estos momentos, y quería darles algo especial. Propósito que logró, según cuentan quienes asisten.
“Siempre invito a mis amigas y vecinas a la academia. Ellas se contagian de la música y del ambiente que existe allí dentro, ya que uno se encuentra con personas de nuestra misma edad que siguen disfrutando de la música de antes y del baile”, comenta Esperanza.
Nunca es tarde para bailar
Y si antes no se ha bailado, espacios como los de Bogotá y Medellín también ofrecen la oportunidad de aprenden con clases particulares.
“Tenemos historias de personas muy mayores que han aprendido a bailar desde cero. Aprender a bailar no es cuestión de edad, sino de memoria corporal. Mientras más repites un movimiento, más fluido se vuelve. Todo está en entrar, intentarlo y practicar. Claro, algunos necesitan más práctica que otros, pero al final, el secreto del baile está justamente en eso: en la práctica”, comenta Luis Triviño, CEO de Social Club.
En este espacio, las personas mayores se reúnen a bailar diferentes ritmos: porro, pasodobles, boleros y salsa. Una academia que permite contar con clases grupales y personalizadas, que ayudan a brindar una mejor experiencia.
“El baile tiene ese poder de unir a las personas y eso, precisamente, es lo que buscamos en la academia. Queremos que la gente se distraiga, amplíe su círculo social, se sienta feliz bailando y se conecte consigo misma. Queremos que encuentre alegría en cada movimiento. Y lo más bonito es que eso no depende de la edad. Quienes bailamos lo sentimos, sin importar cuántos años tengamos”, dice Triviño.
Música para la salud física y mental
Estudios realizados por instituciones prestigiosas en Estados Unidos, encontraron que, gracias al baile, las personas pueden conseguir mejoras significativas en la salud cerebral, así como evitar enfermedades crónicas como el Parkinson y Alzheimer, además de ayudar a la salud cardiovascular. Una actividad que puede ser una gran aliada para las personas mayores en la idea de siempre mantenerse en constante movimiento.
Con el paso de los años, el cuerpo va sufriendo cambios. La agilidad se deteriora, los músculos pierden fuerza y el equilibrio puede ponerse en cuestión. Sin embargo, el movimiento sigue siendo la principal vía para el mantenimiento del cuerpo. En este sentido, el baile se presenta como una actividad ideal: es ejercicio, pero también es diversión.
Para la fisioterapeuta Claudia Bernal, experta en envejecimiento activo, «el baile provoca mejoras en la coordinación, la resistencia cardiovascular, la flexibilidad y el equilibrio. Pero, a la misma vez, a diferencia de los ejercicios más estructurados, aquí se añade la motivación emocional: la música, la compañía y el paso de los recuerdos».
Juan Camilo González Velasco
Periodista





