Vejez no es sinónimo de dependencia e improductividad

10 de septiembre de 2025
De izquierda a derecha: Julio César Guzmán, fundador de Cuatro de Julio; Jennifer Clavijo, médica y siquiatra, consultora en salud mental y sostenibilidad de la Fundación Saldarriaga Concha, y María Fernanda Reyes, sicóloga, doctora en psicogerontología (área de la sicología que estudia la vejez, el envejecimiento y las personas mayores) y profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de Los Andes sentados en el escenario del conversatorio

Foto: BienVividos y +

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BienVividos y +, Cuatro de Julio, Cineplex y el proyecto Cultura de la Universidad de los Andes lograron una reflexión sobre los estereotipos de la vejez, la importancia de los vínculos afectivos y el impacto de las políticas públicas en las personas, a partir de la proyección de la película que obtuvo este año el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín, categoría de Gran Premio del Jurado. Se trata de Sendero azul, la producción brasileña dirigida por Gabriel Mascaro, que también obtuvo galardones en los festivales internacionales de cine de Guadalajara (México) y Sydney (Australia) y actualmente está en cartelera en Colombia.

En su trama brillan los personajes de edad avanzada, que se rebelan a las imposiciones de otros por los estigmas que tienen sobre el envejecimiento y las personas mayores. A propósito de esto, el primer cine foro de BienVividos y + conversó con dos expertas en población mayor, con la conducción de Julio César Guzmán, creador de Cuatro de Julio.

Jennifer Clavijo, médica y siquiatra, consultora en salud mental y sostenibilidad de la Fundación Saldarriaga Concha, y María Fernanda Reyes, sicóloga, doctora en psicogerontología (área de la sicología que estudia la vejez, el envejecimiento y las personas mayores) y profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de Los Andes, compartieron sus apreciaciones sobre asuntos que la película plantea. Su mensaje: la población mayor no es dependiente e improductiva. Además, todas las personas mayores no son iguales. Cada una vive su vejez según los recursos y la experiencias que tiene consigo.

‘Las personas mayores no son iguales’: María Fernanda Reyes

¿Qué le pasa emocionalmente e incluso físicamente a una persona que le cambian de un momento a otro su rutina, su forma de ganarse la vida, por ejemplo, cuando se jubila? ¿Es igual a cualquier edad o tiene efectos más fuertes cuando se es una persona mayor?

Los cambios repentinos en cualquier momento de la vida pueden ser difíciles. Estos eventos vitales pueden afectar el funcionamiento, la salud mental en cualquier momento de la vida y eso no excluye a las personas mayores. No es que uno se convierte en persona mayor y de la nada cambia mi esencia.  Estos cambios y la forma cómo los afrontamos están permeados por los recursos que tenemos a lo largo de la vida. Por mis experiencias, por mi historia. No es que al volvernos personas mayores nos volvemos todos las mismas personas, ese es un estereotipo hacia la vejez. Es como si de la nada, por arte de magia, todos estamos bajo la misma sombrilla y somos iguales, no es así. Algo que sí ha encontrado la evidencia, es que las personas mayores son flexibles a las adaptaciones. Hay estudios muy interesantes que demuestran que las personas mayores son muy hábiles en resolver algunos problemas en comparación con personas más jóvenes, esto es debido a sus experiencias.  También una de las cosas que se ha encontrado en la evidencia es que a medida que envejecemos tendemos a ser emocionalmente más inteligentes. Por ejemplo, empezamos a priorizar algunas emociones más placenteras. Es lo que se llama el sesgo de positividades. Pero, nuevamente, esto va a depender de las características particulares de las personas mayores. De sus entornos, de sus recursos, porque si estás en una situación de pobreza, donde no puedes tomar ciertas decisiones, claramente te afecta de manera diferente.

¿Por qué son importantes los vínculos afectivos y en particular en estas edades?

Los vínculos afectivos son importantes a lo largo de la vida. Diferentes investigaciones han demostrado la importancia del apoyo social, en general, en cualquier etapa de la vida y lo importante que es en la adultez mayor. Unos han evidenciado que cuando somos más jóvenes tenemos unas redes de apoyo que consideramos importantes en frecuencia y en cantidad de personas. De pronto, cuando somos más grandes, eso puede empezar a reducirse. Empezamos a ser más selectivos, a revisar cuáles son esos recursos o apoyos sociales que consideramos más importantes para nosotros y tendemos a seleccionar aquellos que nos aportan más, lo hacemos también de una manera un poquito más pensada e inteligente de poder tener la cercanía de personas que nos apoyan. También se ha demostrado que promover la interacción social, previene muchas cosas en cualquier etapa de la vida. En la vejez promueve las emociones positivas y eso puede prevenir depresión o algunas otras situaciones de salud mental.

¿Qué estereotipos se tienen sobre la vejez y cómo se deben romper esos estereotipos?

Hay muchísimos y eso ha llevado a que el edadismo [estereotipos, prejuicios y discriminación por la edad] sea un problema estructural. Uno de estos es, por ejemplo, que se cuestione la contribución de las personas mayores en temas económicos; por eso es por lo que ahora se está hablando de la economía de la longevidad, de la economía planteada, para replantear esos preconceptos. También existen estereotipos respecto a que todas las personas mayores son iguales y todas las personas envejecemos igual. Pues no es así. Existen personas mayores diversas en sus géneros, etnias, clases. Existe una idea también de que las personas mayores de pronto no pueden aprender o no pueden ser flexibles y una de las cosas que la pandemia nos demostró es que las personas mayores son capaces de adaptarse a la adversidad, de hecho, muchas veces mejor que otras, y que están interesadas en aprender nuevas cosas.

También se piensa que a medida que envejecemos cambia de forma importante nuestra memoria o nuestra capacidad para funcionar de manera independiente y esto no es la realidad de un envejecimiento, es indicativo de alguna enfermedad en particular. Ese estereotipo puede llevar a que no recibamos atención médica oportuna.

Asistentes al conversatorio en el auditorio Lleras de la Universidad de los Andes
Foto: BienVividos y +

‘Su productividad puede ser también en los oficios’: Jennifer Clavijo

¿Es muy diferente la situación laboral de las personas mayores en Colombia con respecto a otros países?

La situación en términos laborales no es fácil. En general, a nivel Latinoamérica existen muchas limitaciones por la manera como vemos a la persona mayor. Pensamos que como ya llegó a la edad de jubilación es mejor que descanse. Ya ayudó lo que tenía que ayudar y, por tanto, ya no es necesario más, y eso genera un impacto muy grande a nivel laboral, familiar e individual. Se minimiza el poder de la persona mayor.

Es cierto que tenemos unas normativas, unas lógicas empresariales que limitan en ocasiones la continuidad de las personas mayores en algunos trabajos. Muchas empresas, por ejemplo, después de que llega la edad de pensión no pueden seguir contratando. Es interesante pensar qué es lo que entendemos como actividad laboral y cómo va esto de la mano con la ocupación. Tal vez en esta empresa ya no puede estar, pero no quiere decir que una persona mayor deje de ser competente a nivel laboral.

En Colombia esto tiene relación con la educación. Las personas mayores, en su gran mayoría, no pasan del bachillerato o de la formación técnica, pero existe algo muy importante y es el aprendizaje y el profesionalismo que existe alrededor, por ejemplo, de los oficios. La productividad no tiene que estar vista específicamente con el contrato que puedo firmar en la empresa. El espacio que puedo llenar en la empresa es importante, por supuesto, pero también hay otras formas de empleabilidad, como los oficios, como la enseñanza de las personas mayores a las nuevas generaciones.

Entonces pensarnos en la vejez es pensar desde ahora, como jóvenes, cómo queremos tener esa vejez. Si quiero tener una vejez con una ocupación que me permita seguir sintiendo el goce de la vida y de lo que hago, pues desde ahora debo pensar en los procesos que debo seguir para llegar allá.

¿Por qué la Fundación Saldarriaga Concha tiene relación con estos temas de longevidad y de envejecimiento?

La fundación trabaja por la inclusión de las personas mayores y las personas con discapacidad, entendiendo que, para trabajar tanto en inclusión como en vejez, no tenemos que esperar a llegar allá. No tenemos que esperar estar en una situación de discapacidad o vejez, sino que desde el lugar en el que estamos, como comunidad, empresas, familias, debemos proyectarnos. La Fundación Saldarriaga Concha trabaja temas de salud mental, bienestar físico, sistemas de cuidado, acompañamiento a empresas, la parte tecnológica, la línea de todo esto es la inclusión.

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