“No me imaginé que una semana pudiera llenarme tanto de vida”.
Amparo Velásquez, de 73 años, estuvo durante unos días de junio disfrutando de una actividad en Cafam de Melgar, pensada exclusivamente para ella y para otras personas de su edad. Bajo el lema de “México en Melgar”, disfrutaron de un desfile de comparsas, talleres de coctelería mexicana, noches de rancheras con música en vivo y actividades que buscaban enriquecer el tiempo libre con cultura, alegría y socialización.
“Desde el primer día sentí que todo estaba pensado para nosotros. Todas las actividades las disfruté hasta no parar y sinceramente me vi afuera del país. Lo que más gocé fueron las noches de rancheras, porque me recordaron mi juventud, cuando solía escuchar ese tipo de música. En todo el sentido, me sentí valorada y espero volver a estos eventos”, fueron sus palabras cuando se le preguntó por este viaje.
Cafam, al igual que Colsubsidio, Compensar y otras cajas de compensación familiar, vienen ideando programas especiales de turismo para las personas mayores. Están enmarcados en una línea que denominan turismo social, la cual busca garantizar el acceso a actividades recreativas, culturales y de descanso a personas con menores ingresos, especialmente a pensionados, trabajadores y sus familias, tradicionalmente excluidos del turismo convencional, promoviendo de esa manera la equidad y la inclusión. Ofrecen un turismo con tarifas accesibles gracias a los aportes que hacen los empresarios y afiliados.
“El objetivo es garantizar accesibilidad, participación y disfrute. Las cajas trabajan para adaptar sus servicios y ofrecer experiencias significativas como pasadías, alojamiento, eventos culturales, paquetes turísticos, recreación y actividad física, reconociendo el valor de las personas mayores dentro de la familia y la sociedad”, explicó Adriana Guillén, presidenta ejecutiva de la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas), a BienVividosy+.
De acuerdo con esta agremiación, el país cuenta actualmente con 68 centros vacacionales con alojamiento, 119 hoteles y hostales, 12 agencias de viajes, 536 centros recreacionales, 138 parques temáticos, 235 teatros culturales, 5 museos y 220 bibliotecas, todos administrados o articulados a través del sistema de cajas.
Este ecosistema ha permitido que cerca de 1,8 millones de personas mayores accedan a servicios turísticos, culturales y recreativos, en muchos casos sin costo adicional, especialmente si su pensión no supera los 1,5 salarios mínimos.
Un compromiso de hace varias décadas
Durante 2024, más de 1.036.000 personas mayores participaron en actividades recreativas, culturales y turísticas organizadas por las cajas, con las cuales buscaron fortalecer el bienestar integral, promover el envejecimiento activo y fomentar la integración en distintos territorios del país.
“El enfoque de Cafam es integral con actividades turísticas, culturales, recreativas y formativas para nuestros afiliados que son personas mayores”, señaló Carolina Tavera, jefe de Programa de ‘Adulto Mayor’ de Cafam. Esta caja de compensación familiar cuenta con 30 años de servicios en turismo para personas mayores. “Nosotros contamos con planes de excursión y pasadía que son pensados especialmente para las personas mayores y que incluyen desde el transporte, la alimentación, las actividades dirigidas, shows culturales, acompañamiento profesional”, explicó.
En el caso de Colsubidio, las personas mayores afiliadas cuentan con programas y paquetes diseñados específicamente para ellas, enfocados al bienestar, ocio e inclusión.
“Desde nuestra agencia de viajes y red de hoteles, facilitamos experiencias turísticas diseñadas especialmente para esta etapa de la vida, que combinan descanso, bienestar y disfrute”, explicó Colsubsidio a Bienvividosy+. Las experiencias las viven en hoteles en Paipa (Boyacá), Girardot (Cundinamarca) y Villavicencio, los cuales cuentan con todas las facilidades.
“Más allá de canalizar el envejecimiento activo, las iniciativas de turismo social en las personas mayores refuerzan los vínculos sociales, que permiten estimular la autonomía y la mejora en la calidad de vida, haciendo del turismo un mecanismo de salud integral y de disfrute digno de la vejez”, menciona la caja de compensación.
Más ejemplos
Al igual que Cafam y Colsubsidio, Compensar también tiene programas de turismo social para las personas mayores en diferentes zonas del país, con los cuales busca generar experiencias para todas las personas sin importar las condiciones socio-económicas que los afiliados cuenten.
“En Compensar hemos desarrollado un ecosistema de bienestar integral que abarca múltiples servicios, incluyendo el turismo. Contamos con una agencia de viajes y un área especializada en turismo que ofrece a las personas mayores diversas opciones, tanto a nivel nacional como internacional”, dice Andrea Romero, coordinadora del programa Persona Mayor.
Opciones que están desde viajes a los hoteles de Compensar en Girardot, como lo son Lagosol y Lagomar, hasta la posibilidad de estar fuera de Colombia, en lugares hermosos como Curazao. El objetivo de esta caja es dar diferentes soluciones a quienes quieran hacer turismo a precios asequibles. La filosofía que, en general, tienen las cajas de compensación familiar.





