“A esa edad ya no se hace eso”, “el deseo solo dura hasta los 40 años”, “ya no hay deseo por parte de los dos”. Estas son algunas de las frases que reflejan los mitos sobre la sexualidad en las personas mayores y que organizaciones como la Asociación Colombiana de Salud Sexual (Acsex) buscan derribar con educación, investigación, acompañamiento y garantía del derecho a mantener una vida afectiva en la vejez.
Nereyda Lacera, sexóloga e integrante de Acsex, señala que los cambios físicos, psicológicos y hormonales pueden modificar la forma de ver la sexualidad en la vejez, pero no la eliminan.
“El envejecimiento es heterogéneo. Cada persona lo experimenta de forma distinta, según su genética, estilo de vida, estado de salud y experiencias. Así como hay personas que no buscan relaciones afectivas ni eróticas, hay otras que inician nuevas relaciones o mantienen una vida sexual activa al lado de su pareja”, explica.
Con ello, la idea sexual también se transforma, por ejemplo, con aspectos como la frecuencia en la erección o la misma excitación, pero eso no significa que vaya a ser el fin de la vida sexual es una adaptación a nuevas formas de intimidad.
“Los hombres mayores sí pueden tener vida sexual coital. Si hay dificultades como disfunción eréctil, hoy existen tratamientos médicos y apoyo psicosexual. La erección puede disminuir en calidad, pero no se pierde por completo con la edad”, dice Lacera.
Edadismo: una barrera silenciosa
Uno de los principales problemas que viven las personas mayores durante su vejez es el edadismo, que se entiende como una manera de discriminación por la edad. Una situación que en el campo de la sexualidad se manifiesta en palabras como “ya no está en capacidad de enamorarse” o “para qué piensa en eso si ya está viejo”.
“Uno de los mitos más dañinos es creer que las personas mayores ya no tienen derecho a enamorarse. Es un prejuicio que afecta especialmente a las mujeres mayores, a quienes aún se les juzga si expresan deseos afectivos o inician nuevas relaciones”, dice Lacera.
La misma asociación reconoce que algunos profesionales evitan hablar de sexualidad con las personas mayores, lo que hace que este tema continúe siendo un tabú en la actualidad.
“Todavía a muchos colegas les falta esa conciencia. A un paciente mayor se le pregunta de todo, menos de su vida sexual. A veces se da por hecho que ‘por ser viejo’ ya no importa ese tema, y eso no puede seguir pasando”, aclara.
Comunicación, la base de la relación
Otro aspecto fundamental en relación con la sexualidad en las personas mayores es la comunicación con la pareja. Un factor que puede verse afectado por los cambios físicos o emocionales, que pueden ayudar o afectar la autoestima y el entorno dentro de la relación.
“La comunicación se vuelve aún más importante en esta etapa. Hablar abiertamente sobre lo que se siente, lo que ha cambiado, lo que se desea o se teme, ayuda a evitar desencuentros y fortalece los vínculos afectivos”, explica Lacera.
En algunos casos, el deseo se convierte en una conexión emocional más que en una necesidad coital, lo que significa que no necesariamente exista una pérdida de interés, sino que se dan otras formas de intimidad, por ejemplo, besos, abrazos, masajes y caricias.
Educar y preguntar
ACSEX insiste en que el camino para normalizar la sexualidad en las personas mayores es a través de la educación continua, que va desde la sociedad, como la familia y amigos, hasta las personas profesionales en la salud.
“Nos enfocamos en educar, orientar y acompañar a las personas mayores para que vivan una sexualidad saludable. Eso incluye hablar con libertad, recibir atención médica integral y derribar los tabúes que impiden vivir una vejez plena”, agrega Lacera.
Colombia ha sido un país conservador en estos temas, pero la experta señala que se han venido dando cambios importantes. “Hoy en día ya se empieza a hablar de sexo y afecto. No se trata solo de relaciones sexuales, sino de sentirse amados, valorados y no solos”, concluye.





