Cuando llega la jubilación es usual que las personas puedan tener más tiempo para planear viajes. Para ellas son ideales los programas que tienen en cuenta sus condiciones, que pasan por los gustos particulares en relación con el tipo de destinos que prefieren, el poco conocimiento de cómo organizar un viaje o el deseo de no invertir tiempo en eso e, incluso, los asuntos de movilidad.
Estos viajeros suelen sacar provecho de planes todo incluido, en los que muchos detalles de las vacaciones han sido previstos, de forma que no tienen que preocuparse por cosas como el tiquete aéreo, el alojamiento, los traslados y la alimentación.
En esta categoría sobresalen las opciones que presta Decameron, una empresa enfocada en brindarles a sus huéspedes una amplia variedad de servicios que le permiten no tener que salir de las propiedades debido a que todas sus necesidades las pueden satisfacer allí mismo.
La cadena, presente en destinos como Santa Marta, Cartagena y San Andrés, así como en países entre los que figuran Jamaica, México y Perú, tiene en su portafolio paquetes vacacionales en los que están incluidos bebidas ilimitadas, espectáculos diarios, recreación y deportes acuáticos no motorizados, entre otras cosas.
Planes atractivos en Colombia
Experiencias similares pueden vivirse en la zona de Pozos Colorados, en Santa Marta, donde funcionan Irotama Resort y Zuana Beach Resort.
En el primero existen 13 propuestas gastronómicas para los huéspedes y seis diferentes opciones de alojamiento, como bungalows y apartamentos, con la ventaja de que los huéspedes tienen a su disposición una franja de playa de algo más de un kilómetro.

La propiedad también está dotada con bares, piscinas, un sendero ecológico y gimnasio. Adicionalmente, cuenta con una pasarela que les permite acceso fácil a la playa a quienes se movilizan en silla de ruedas.
A pocos minutos a pie del Irotama se encuentra Zuana Beach Resort, que sobresale por varias opciones de entretenimiento al lado de la playa: spa, piscinas, parque acuático, cancha de tenis y bolera. Este hotel tiene su propia agencia de viajes, lo que hace posible visitar lugares turísticos de la región, entre ellos Playa Cristal, en el Parque Nacional Natural Tayrona; Mundo Marino – Acuario de Santa Marta y las playas de Palomino.

Más opciones de viaje
La planeación de un viaje para personas mayores también se hace más fácil gracias a las cajas de compensación familiar, que constantemente robustecen su oferta para satisfacer los gustos de los viajeros.
Al portafolio de estas entidades se han venido sumando centros vacacionales modernos, complejos recreativos bien equipados y experiencias que permiten alejarse de la rutina y encontrar espacios abundantes en descanso y naturaleza.
En cuanto a Colsubsidio, su ícono es el parque Piscilago, en el kilómetro 105 en la vía Bogotá-Girardot. En este lugar se protegen 34.000 hectáreas de bosque seco tropical y se cuidan más de mil especies de animales rescatados.
En Piscilago hay 34 atracciones acuáticas y mecánicas, al igual que planes para la contemplación del entorno, como navegar en bote en el lago e inclusive recorrerlo pedaleando en bicicleta acuática.
Colsubsidio cuenta con una agencia de viajes que ofrece paquetes con tiquetes, hospedaje y recorridos en destinos nacionales e internacionales, y su división hotelera está presente en tres regiones con seis hoteles: Peñalisa y Bosques, en Girardot (Cundinamarca); Colonial, Lanceros y Cantú Glamping & Cabañas, en Paipa (Boyacá), y Alcaraván, en la vía a Puerto López (Meta). Entre todos suman 478 habitaciones.
Otra caja de compensación familiar Compensar ofrece caminatas ecológicas en los alrededores del hotel Lagomar, en Girardot (Cundinamarca). El sitio está dotado con 230 habitaciones, cinco piscinas, seis jacuzzis, tres toboganes y dos restaurantes, uno de ellos con servicio bufé.
Por su parte, el Centro de Vacaciones Cafam Melgar, en Melgar (Tolima), funciona en 114 hectáreas en las que hay senderos ecológicos. Este sitio tiene tres opciones de hospedaje: el hotel Kualamaná, el hotel Almirante y las casas vacacionales.
Por Juan Uribe – Periodista de viajes*
Instagram: @juanuribeviajes





