Como sociedad hemos construido una imagen de la vejez basada en generalizaciones que poco tienen que ver con lo que la evidencia muestra. Estos estereotipos —también llamados viejismo— invisibilizan la diversidad de las personas mayores y su contribución activa a la vida colectiva. A continuación debatimos cinco de los mitos más comunes.
✗ MITO
Todas las personas mayores desarrollan demencia
✓ REALIDAD
La demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento
La demencia no es una condición típica de la vejez. Las prevalencias oscilan entre el 5% y el 23,6% en personas mayores de 60 años, y aumentan en edades más avanzadas. Se trata de un término paraguas que agrupa síntomas de deterioro de la memoria y otras funciones cognitivas que afectan significativamente la vida cotidiana, no de una enfermedad única.
Detectarla en sus etapas tempranas es fundamental para garantizar tratamiento y acompañamiento oportunos. Asociarla automáticamente a la vejez es un error que alimenta el edadismo/viejismo y contribuye a que las personas no reciban atención a tiempo.
✗ MITO
Las personas mayores no pueden aprender cosas nuevas
✓ REALIDAD
El cerebro mantiene plasticidad a lo largo de toda la vida
La neuroplasticidad —la capacidad del cerebro para reorganizar sus estructuras, funciones y conexiones— no desaparece con la edad. Aunque el procesamiento de la información puede volverse algo más lento, esto no equivale a una pérdida de efectividad. El cerebro envejece, pero sigue aprendiendo.
Actividades cotidianas como conversar, leer, explorar nuevas rutinas o evocar recuerdos mantienen esas conexiones activas. La clave no es la velocidad, sino la continuidad.
✗ MITO
La sexualidad desaparece en la vejez
✓ REALIDAD
La sexualidad sigue siendo parte activa del bienestar en esta etapa
La idea de que la sexualidad es exclusiva de la juventud ha relegado este tema al silencio cuando se habla de personas mayores. Lo que la evidencia muestra es diferente: la sexualidad continúa siendo importante en esta etapa y contribuye al bienestar. Muchas personas mayores permanecen activas sexualmente y valoran esa dimensión de su vida.
Sí pueden presentarse cambios físicos asociados a la salud sexual, y existen barreras estructurales que dificultan el ejercicio pleno de este derecho. Reconocerlas es el primer paso para eliminarlas.
✗ MITO
La vejez es la etapa de menor bienestar en la vida
✓ REALIDAD
Muchas personas mayores reportan mayor satisfacción con la vida que en etapas anteriores
Contrario a la imagen de declive emocional, estudios muestran que las personas mayores suelen reportar mayor tranquilidad y satisfacción consigo mismas. Parte de esto se explica por el llamado «sesgo de positividad»: con los años, tendemos a dirigir nuestra atención y energía hacia lo que realmente nos importa, evitando fuentes innecesarias de malestar.
A esto se suma lo que la teoría de la selectividad socioemocional describe: los vínculos en la vejez se vuelven más selectivos, pero también más cercanos y significativos. No se trata de tener menos relaciones, sino de cultivar las que realmente nutren.
Este panorama no es universal. El bienestar en la vejez también depende de condiciones estructurales como el acceso a pensión, salud y vivienda digna —variables que en contextos como el latinoamericano no pueden ignorarse.
✗ MITO
Envejecer no contribuye al desarrollo de una identidad más auténtica
✓ REALIDAD
La vejez puede ser una etapa de mayor integración y autenticidad del yo
Se suele asumir que envejecer implica pérdida de claridad sobre quién se es. La evidencia psicológica sugiere lo contrario. Erik Erikson describió la última etapa del desarrollo como un momento de integridad del yo: la capacidad de mirar la propia historia con aceptación y coherencia. Investigaciones posteriores han mostrado que muchas personas mayores reportan mayor claridad sobre sus valores, menor preocupación por la aprobación ajena y una relación más honesta consigo mismas.
Esto no ocurre de forma automática ni universal —está mediado por el acceso a condiciones de vida dignas, redes de apoyo y posibilidades reales de ejercer autonomía. Pero cuando esas condiciones existen, envejecer puede ser precisamente el momento en que una persona se conoce mejor que nunca.
| Los mitos sobre la vejez existen porque la historia completa rara vez se cuenta. El cuerpo sigue siendo fuente de placer y orgullo. El cerebro sigue aprendiendo. El corazón sigue conectando. La vida sigue teniendo sentido. Las personas mayores no son una versión disminuida de lo que fueron. Son, con frecuencia, una versión más completa. Si estás llegando a esta etapa o acompañando a alguien que ya está en ella: ahora ya sabes. Y puedes contarlo. |
Por: Ana Valeria Martínez Espinosa y Mariana Delgado Iregui

