Naturaleza en abundancia, tranquilidad y un excelente servicio a los viajeros son algunos de los principales argumentos de Costa Rica para atraer a los turistas.
Este destino, que desde hace décadas es un oasis de paz en Centroamérica, alberga el 6,5 por ciento de la biodiversidad mundial y se da el lujo de proteger algo más de una cuarta parte de su territorio en 153 áreas silvestres.
Para dar una idea de la importancia del turismo en Costa Rica, basta decir que representa 8,2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Esto se traduce en que en el país se encuentran muchas de las cadenas hoteleras más reconocidas del mundo, entre ellas Four Seasons, JW Marriott, RIU, W y Barceló.
Una de las especialidades de Costa Rica, en cuanto a oferta para los visitantes, es el turismo de lujo en la región de Guanacaste, que se extiende en la costa del Pacífico por cerca de 640 kilómetros desde la frontera con Nicaragua hasta el estuario del río Bongo, en la península de Nicoya.

Es en este último lugar, justamente, donde se encuentra una de las llamadas Zonas Azules. Se trata de cinco áreas identificadas por el experto en longevidad Dan Buettner, un explorador e investigador estadounidense que se ha dedicado a estudiar las razones por las cuales en Nicoya, al igual que en Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia), Loma Linda (California, en Estados Unidos) e Icaria (Grecia) es común hallar a personas que superan los 100 años, viviendo activamente.
La alta calidad de vida que tienen quienes superan con facilidad el centenario es un bien muy preciado para los costarricenses, llamados ‘ticos’ debido a que usan con frecuencia el sufijo ‘ico’ como diminutivo – en palabras como chiquitico –.
En Guanacaste, al igual que en el resto del país, se respira el ‘Pura vida’, un sentimiento de optimismo que hace parte de la identidad costarricense y que sus habitantes repiten como un mantra. ‘Pura vida’ se dice al responder un saludo, pero también cuando los turistas practican rafting y levantan sus remos para celebrar haber superado un rápido.

Guanacaste se destaca por la belleza de sus paisajes, que abarcan desde bosques secos tropicales hasta bosques de tierras bajas de montaña. A lo largo de su costa hay muchas playas de arena blanca frente a las cuales es posible nadar en las aguas cálidas del Pacífico, que brillan con un color azul intenso.
Hay playas para gustos diferentes: Tamarindo, conocida por su ambiente animado y olas ideales para surfistas de todos los niveles; Playa Conchal, famosa por su arena compuesta de diminutas conchas marinas, y Playa Hermosa y Playa Flamingo, con aguas cristalinas que son perfectas para bucear y practicar esnórquel.
En Costa Rica es muy fácil observar fauna, y uno de los mejores sitios para hacerlo está a 45 minutos de San José (la capital), en La Paz Waterfall Gardens, un santuario animal donde los turistas pueden ver de cerca ejemplares que por diversas razones ya no pueden vivir en libertad. Allí se aprecian, entre otros, tucanes, colibríes, mariposas, serpientes, perezosos, pumas e incluso un jaguar.
Otros lugares atractivos para los visitantes en Costa Rica son Sarapiquí, en el Valle Central, y la provincia de Limón, en el Caribe. En el primero un plan imperdible es el de rafting, una actividad que les permite a los turistas remar en una balsa inflable durante un recorrido de 12 kilómetros por el río Sarapiquí.

De otro lado, en Limón se disfruta de playas de arena dorada entre las que sobresalen Cocles, con buenas olas para los aficionados al surf, y Punta Uva, que además de su arena dorada es el punto de partida para internarse en kayak por los manglares y observar de cerca tortugas, iguanas, basiliscos y otros animales.
En esta zona del país se puede visitar el Parque Nacional Cahuita, que ostenta el arrecife de coral mejor conservado del Caribe costarricense y cuenta con 23.290 hectáreas de cobertura marina, así como con 1.102 hectáreas de cobertura terrestre. Por sus senderos, bien mantenidos y adecuados para que personas en sillas de ruedas los recorran, se avistan perezosos y mapaches, entre otras especies.
Juan Uribe – Periodista de viajes*
Instagram: @juanuribeviajes





