Los servicios de cirugía estética de Colombia son reconocidos como de alta calidad internacionalmente, como lo señala la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica (SCCP). En su página web registra los resultados de la encuesta anual de 2024 de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS, por sus siglas en inglés), en los cuales Colombia se ubica como el primer país del mundo a donde más extranjeros viajan para realizarse procedimientos estéticos, por encima de México, Siria y Turquía.
El acceso de los colombianos a cirugías estéticas está al alcance de un alto porcentaje de la población, tanto por la gran cantidad de oferta como por tener costos relativamente no tan elevados. Según datos de la SCCP, Colombia estaba en 2023 dentro de los diez países del mundo con más procedimientos estéticos realizados y en 2024 se hicieron alrededor de 490 mil procedimientos estéticos.
La mayoría de las cirugías plásticas estéticas que se realizan en Colombia y en el mundo se llevan a cabo en mujeres. Según la ISAPS, 85% de las cirugías son para ellas, mientras que solo 15% son para hombres.
A propósito de estos datos, BienVividos y + conversó con Herley Aguirre Serrano, médico y cirujano plástico de la Universidad Nacional de Colombia con 33 años de experiencia. Actualmente, es profesor asociado de la misma universidad. Él estará en la primera conversación virtual que tendrá BienVividos y +, elmartes 26 de agosto a las 5:30 p.m. por el canal de YouTube bienvividosymas. Raúl Mauricio Rivera, odontólogo con experiencia en área clínica asistencial, conducirá el espacio titulado: ‘Obsesión por belleza y juventud al envejecer’.
Doctor Aguirre, ¿qué es concretamente la cirugía plástica?
La cirugía plástica pertenece a una de las especialidades quirúrgicas de la medicina, junto con muchas otras como la cirugía general, la cardiovascular, la de cabeza y cuello, la ortopédica, la oncológica y otras, además de varias supraespecialidades. Toda una red de conocimiento especializado con el propósito de alcanzar el máximo en seguridad, calidad de resultados, solución de problemas asociados y optimización de las técnicas existentes y del uso de los dispositivos tecnológicos.
A su vez, la cirugía plástica cuenta con supraespecialización en cirugía de la mano, cirugía maxilofacial, cirugía cráneo-órbito-facial, microcirugía, cirugía plástica pediátrica, cirugía reconstructiva y cirugía estética. La mayoría de estas no encierran ninguna duda sobre su pertinencia. Es la cirugía plástica estética la que se ha vuelto problemática, en términos epistemológicos, por su relación con la belleza.
Sin embargo, para la mayoría de la gente cirugía plástica es lo mismo que estética.
Sí, suele ocurrir que se confunde o se mezcla la cirugía plástica reconstructiva, que busca restablecer la forma o anatomía y la función de alguna parte del cuerpo, con la cirugía estética que, de alguna manera, tiene por finalidad arreglar algo que funciona y objetivamente no está dañado, pero que subjetivamente, desde el punto de vista del paciente, requiere una modificación en busca de un estado de bienestar o de un ideal de belleza preconcebido, que permea la autoimagen y la autoestima.
En algunos momentos, para algunos procedimientos y en especial para algunas personas, la línea que separa a la cirugía reconstructiva de la estética es muy delgada. Por ejemplo, la cirugía de párpados superiores es perentoria en caso de que estén obstaculizando el campo visual, lo cual corresponde a un procedimiento de carácter reconstructivo funcional, mientras que en otros casos, si el exceso de piel de los párpados no obstruye la visión, la intervención es del tenor de la estética. Además, esta diferencia determina quién asume el costo: en el primer caso sería el Sistema de Salud y en el segundo, el paciente, puesto que la Ley 100 excluye de su cobertura los procedimientos estéticos.
Si la cirugía plástica estética está tan asociada a apreciaciones subjetivas y culturales ¿cuándo debería realizarse?
Debería ser cuando la decisión sea personal, con una persona convencida, informada de los riesgos y complicaciones, con conocimiento de los pros y contras, que no esté inducida por presiones sociales, familiares o mediáticas, y con expectativas realistas frente a los resultados. Desde luego, el estado de salud físico y mental debe ser óptimo o con enfermedades crónicas bien controladas, de manera que no incrementen los riesgos o las complicaciones de manera significativa.
Es muy probable que, si se aplicaran juiciosamente esos criterios a quienes se someten a un procedimiento de cirugía estética, muchas personas desistirían de la intervención, pues para la mayoría de los seres humanos, objetivamente, es posible pasar por la vida sin ingresar a un quirófano por motivo de una cirugía estética. Por eso, la cirugía estética debe ser realizada solamente por médicos cirujanos plásticos que informen adecuadamente sobre las indicaciones, pertinencia, posibles riesgos, complicaciones y resultados de la cirugía.
¿Qué recomendaciones debe seguir una persona mayor antes de someterse a estas cirugías?
Las recomendaciones antes y después de las cirugías estéticas en personas mayores de 60 años no difieren de las que se deben tener en cuenta ante otros tipos de cirugía:
- Realizar un adecuado control de enfermedades crónicas asociadas a la edad como la hipertensión arterial, la diabetes o las afecciones cardiovasculares. En un paciente controlado adecuadamente se puede realizar la cirugía, pero se contraindica en personas con dolencias cardiacas graves o con obesidad mórbida y problemas de coagulación.
- Para la prevención de complicaciones se debe realizar una adecuada evaluación médica ajustada a la edad del paciente, con pruebas específicas de ser necesario. También la planeación de intervenciones no muy invasivas y prolongadas en las que los riesgos se incrementan.
- En cuanto a la etapa posoperatoria hay que tener las consideraciones particulares de cada paciente, con control de las enfermedades de base, prevención del riesgo de trombosis venosa, vigilancia de la cicatrización, entre otras.
Pero aparte de las consideraciones físicas están las psicológicas. Algo que preocupa mucho es que hoy en día se nos ha impuesto tener que conservar un aspecto joven, atlético y bello por siempre y eso no es posible; sin embargo, en todo caso siempre se observa que hay una reacción positiva al ver los resultados, aunque se demoren en notarse.
¿Hay algo que le haya llamado la atención en la consulta de los pacientes mayores de 60 años?
Que los cambios normales del paso del tiempo llegan a ser asumidos por algunas personas como daños o deformidades y terminan por generarles preocupación y angustia. Muchas veces, al indagar por el motivo de consulta he encontrado respuestas como “¡Vengo a que me arregle!” o “¡Me deformé!”
En resumen, ¿qué les sugeriría a los lectores de BienVividos y + frente a una cirugía estética en esta etapa de la vida?
La realización de cirugías estéticas debe darse siempre y cuando la persona esté plenamente convencida del procedimiento, es decir, que tenga las razones para hacerlo bien claras y libres de presiones; que busque profesionales idóneos y que sea para mejorar su autoimagen y su autoestima, para verse bien y sentirse mejor; que no haya una enfermedad de base seria o mal controlada, es decir que tenga una buena salud general y que vaya despacio, sin buscar hacerse muchas o varias cirugías en una sola operación, pues los riesgos se incrementan con tiempos quirúrgicos largos.





