Aunque las historias contadas por capítulos son un invento literario muy antiguo (desde que Sherezade tuvo que salvar su vida cada velada prolongando el suspenso en ‘Las mil y una noches’), la televisión las llevó a su máxima popularidad y todos debemos confesar que nos bebimos alguno de estos tragos, en sorbos lentos de 30 o 60 minutos.
Hoy, las plataformas exhiben miles de ejemplos y aquí van algunas recomendaciones de series hiladas por episodios que hablan de la edad, de la longevidad y del paso del tiempo como herramienta narrativa.
Por ejemplo, en Netflix, está la serie documental ‘Vivir 100 años’. En sus episodios, el exitoso escritor Dan Buettner viaja a cinco sitios reconocidos por tener poblaciones con alta longevidad (en Costa Rica, Japón, Italia, Grecia y un pueblito del oeste de Estados Unidos). Su premisa: ¿cuál es el secreto para llegar hasta los 100 años? Y las respuestas suelen ser sorprendentes.

También en esta plataforma una mirada cómica, ‘Grace and Frankie’, que reúne a cuatro estrellas de Hollywood: Jane Fonda, Martin Sheen, Lily Tomlin y Sam Waterston. Ellos conforman dos matrimonios que superan los 70 años de edad y en una cena de celebración, las dos esposas se enteran de que sus dos maridos son amantes. Homosexuales. Entre ellos.
Las consecuencias de las dos rupturas significan en realidad dos nuevas relaciones y múltiples carcajadas, por las disparatadas situaciones y las etapas que los cuatro deben atravesar: la conmoción inicial, la negación, la confusión, la ira, la reflexión y la aceptación final… si así se le puede llamar.
En Disney+ no hay muchas series cuyo argumento gire en torno a las edades avanzadas, pero sí una de acción en la que un hombre mayor es perseguido por su pasado… hasta que lo alcanza. Se llama ‘The Old Man’ y justamente es protagonizada por dos actores que superan los 70 años: Jeff Bridges (el célebre protagonista de ‘Tron’ y ‘El gran Lebowsky’) y John Lithgow (nominado al Óscar en 1983 y 1984).


Es la historia de un exagente de la CIA que participó activamente de la guerra de Afganistán, pero luego escapó y se escondió lejos de los radares. Décadas después, tendrá que vérselas con un asesino y su única salida será saldar cuentas con su propio pasado.
En HBO Max, no resisto la tentación de recomendar la comedia ‘Curb your Enthusiasm’, protagonizada por el cómico Larry David, quien luego de haber creado y escrito la exitosa serie ‘Seinfeld’ decidió crear su propio programa de televisión, escrito y protagonizado por él mismo, cuando tenía 53 años. ¡Y eso fue hace un cuarto de siglo!
A lo largo de 12 temporadas y más de cien episodios, exhibió lo peor de su personaje (arribismo, racismo, homofobia, intemperancia, envidia y otros tantos pecados capitales) pero lo hizo de una manera tan chistosa y honesta, que por momentos era imposible no identificarse con ese viejo cascarrabias.
Y aunque no es propiamente un canto a la longevidad, también es muy recomendable ‘Succession’, porque la edad es un tema fundamental de su argumento: un viejo magnate de los medios, Logan Roy, sufre un problema de salud que lo enfrenta a la realidad de pensar en su retiro y en quién será su sucesor como cabeza de un pulpo de empresas millonarias.


Si bien su destino se bambolea entre el drama y la comedia, y sus hijos-aspirantes a sucederlo son caricaturas andantes, hay mucho de fondo en la reflexión sobre los valores de antes y los de ahora, sin que sea fácil decidir cuáles son peores.
Y como no puede faltar el recuerdo histórico, en Prime Video está disponible una serie chilena que fácilmente puede causar empatía en cualquier latinoamericano: ‘Los 80’. No solo es un retrato fiel de lo que significó esa década en términos de cultura popular (la televisión a color, el fútbol, los primeros videos musicales, la rebeldía, la represión), sino que parte de problemas comunes en nuestro continente: una familia se endeuda para comprar su primer televisor a color y el pago se complica cada vez más por cuenta del desempleo.

En todas estas series, el transcurrir de los años enseña lecciones, provechosas a veces, dolorosas quizás. Pero es satisfactorio verlas, disfrutarlas y constatar que incluso las cicatrices nos remiten a recuerdos del pasado y nos devuelven cuánto hemos vivido.
Por Julio César Guzmán – Creador de Cuatro de Julio





